Comparación de rendimientos riego tradicionales/riego con drones
Por lo general, con los sistemas de riego tradicional, el agua es distribuida de manera equitativa, pero no todas las zonas del terreno tienen las mismas necesidades. De hecho, muchas veces, algunas zonas del terreno pueden ser más áridas o alguna planta del cultivo puede crecer con mayores necesidades que otras.
De igual modo, algunas veces, debido a inestabilidades en el terreno, puede haber fugas de agua, lo que no permite que el agua llegue eficientemente a las plantas.
Los drones para riego se suelen usar con el propósito de aumentar la eficiencia del riego y detectar posibles problemas o fugas en el sistema de riego. Esto es gracias a que disponen de cámaras térmicas para detectar desde el cielo lo que sea imperceptible para el ojo humano desde la tierra.
Usar los drones puede ser más beneficioso que el sistema de riego tradicional, debido a que permite hacer el uso del agua con mayor eficiencia. Esto es debido a que te permite detectar cuáles son las zonas del cultivo que requieren mayor atención.
De hecho, quienes han usado los drones de riego han testificado que han mejorado la eficiencia en sus cultivos y han evitado la deshidratación en sus plantas. Además, es aún más conveniente en las granjas o siembras más grandes, debido a que los drones abarcan un monitoreo más extenso.
Ventajas del uso de los drones para el riego
Las ventajas que ofrecen los sistemas autónomos en el campo de la investigación de cultivos y su mantenimiento son numerosas. Pero, una de las aplicaciones más valiosas de los drones en la agricultura es la eficiencia y precisión con la que detectan en tiempo real y generan informes por parte de los sistemas de riego de las zonas de plantación.
Esto es lo que permite el mapeo 3D del terreno aplicado por drones, así como el análisis de las condiciones del suelo y de los cultivos. Gracias a ello, los agricultores pueden identificar y delinear áreas que necesitan más o menos agua.
Otros beneficios incluyen una mayor eficiencia en la obtención de datos sobre el estado de la planta, costes reducidos, mayor rentabilidad de la producción de cultivos. Igualmente, se ofrecen mejores condiciones de seguridad y protección para la salud de los agricultores.

